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ARTICULO
Crueles investigadores al servicio de El Vaticano
Los animales, nuestros hermanos menores, viven en este mundo en condiciones
tan crueles que su miseria clama al cielo, la misma que no puede mostrarse ni
denunciarse explícitamente ni con suficiente claridad. Los animales en verdad
viven despiadadamente a expensas y merced de las criminales maquinaciones de la
especie humana, maquinaciones bendecidas no obstante por las iglesias
institucionales que se hacen llamar cristianas, también por los sacerdotes, obispos,
cardenales, incluso por el Papa.
En los Evangelios apócrifos se encontraron pruebas de que tanto Jesús de
Nazaret como sus Apóstoles eran vegetarianos, igual que Sus seguidores, pues
ellos tomaron en serio la enseñanza del Sermón de la Montaña. Así sucedió
también durante los primeros siglos del cristianismo, antes de que la
incipiente iglesia católica dirigida por sacerdotes irrumpiera en el
cristianismo originario haciéndolo desaparecer. De hecho la enseñanza del
Nazareno fue falsificada desde el principio sobre todo por parte de hombres
brutales y ávidos de sangre, a pesar de que hasta el día de hoy siguen siendo
considerados santos, como san Agustín, Constantino o Tomás de Aquino. No por
nada durante mucho tiempo a aquellos que vivían de forma vegetariana se les
consideró herejes.
En el catecismo católico podemos leer: “Los experimentos médicos y
científicos en animales son prácticas moralmente aceptables, si se mantienen en
límites razonables y contribuyen a cuidar o salvar vidas humanas. ¿Pero que
entiende El Vaticano por moralmente aceptable o por limites razonables? La
Radio Vaticana lo dejó claro en diciembre de 2011 cuando anunció el
nombramiento papal del profesor Wolf Singer como asesor de la consejería de
cultura del Vaticano, quien ya en 1992 fue nombrado miembro vital de la
academia papal de ciencias. Singer, científico y director del instituto Max
Planck de Frankfurt en investigación cerebrales, cuenta con una trayectoria
profesional que puede leerse detalladamente en varias Webs animalistas; aunque
si no tiene usted nervios de acero o un estómago a prueba de bombas, mejor
absténgase.
Para quien quiera seguir leyendo, reproducimos como extracto algunos de los
experimentos de los que el profesor Singer dice que el sufrimiento para el animal
es menor que una castración de gato domestico: “Se anestesiaron gatos entre 3 y
5 semanas de edad y se ataron a un marco estereotáctico con el fin de
inmovilizarlos completamente. A través de agujeros taladrados en el cerebro,
Singer y su equipo introdujeron 27 cánulas en la corteza cerebral. Después de
coserles el cuero cabelludo, los vivisectores les sacaron un ojo a los bebés
gatos. Los animales que sobrevivieron fueron sometidos a observación durante
algunas semanas. Para las sesiones de grabaciones fisiológicas, los gatitos
fueron nuevamente anestesiados, con inmovilización total y respiración
artificial. Al final de cada sesión la sangre se sustituía por un liquido
fijador, ya que las buenas disecciones de tejido han de efectuarse en cuerpos
vivos, por lo tanto es de suponer que para las siguientes exploraciones se
sustituyó la sangre por formalina. El cerebro extirpado y tratado con
anticongelante fue despedazado, teñido y microscópicamente analizado para
calcular el alcance del daño causado por las cánulas de los sueros y por si
fuera posible encontrar de nuevo las vías de los electrodos”.
En resumen se podría decir que únicamente con el fin de calcular o
encontrar algo se tortura de la manera más brutal a las criaturas de Dios. El
doctor Singer es tristemente conocido por sus experimentos en cerebros de gatos
y monos y como es de suponer, con su nombramiento queda clara la postura del
Vaticano con respecto a la vida y en relación a la crueldad animal. Este es el
esquema católico. No se sabe cuantos de los vivisectores se siguen llamando a
pesar de todo esto cristianos, lo que si se sabe es que ya el apóstol Pablo
dijo: “Lo que el hombre siembre, eso cosechará y Jesús de Nazaret: “Lo que
hagáis a la más pequeña de las criaturas, eso me hacéis a mi”.
Del programa de Radio y TV: “Los vegetarianos, herejes sin Dios”
Radio Santec
Mª
Jose Navarro
24.764.815
W
www.radio-santec.com
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