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ARTICULO
Hace
un par de semanas atrás, estuvo dando vueltas en prensa y televisión la
pregunta ¿somos cultos los chilenos? planteada por la Fundación Futuro. A juzgar por los resultados y la apreciación
que se hizo de la llamada “cultura”, me pareció que definitivamente, NO somos
cultos.
Para
empezar, la cultura es etimológicamente, “la expresión de un pueblo”
entendiéndose por esto el conjunto de características tanto artísticas como
sociales que define una idiosincrasia, o sea el “Folklore” de un pueblo. Nada que ver con saber mas o menos sobre
la 1era guerra mundial, los nombres de nuestros próceres patrios o la ubicación
en el mapa de una treintena de países.
Esto último es conocimiento.
Todo
el mundo sin embargo, entiende la cultura como una mezcla de conocimiento y educación. No
obstante, aplica ser culto a quienes conocen del pasado y presente de la
historia mundial tanto como resolver
ecuaciones de álgebra primaria o entrevistar a una persona importante en forma
asertiva. Un conjunto de conocimientos y manejo integral de las circunstancias
que nos hacen ver interesantes a los ojos de los demás. De cualquier manera, el término es un poco
ambiguo y de ahí que se preste a una mala interpretación del mismo.
Pero
la educación es parte integral de la cultura, por ello la pregunta ¿es Ud.
culto? se refiere a cuánto conoce Ud. en términos generales, abarcando una
variedad de temas que pueden ir desde una fórmula química específica hasta nombres de personajes
influyentes en la historia del mundo.
Los
Chilenos, según ellos mismos se calificaron, sacaron nota 4,1 en una escala del
1 al 7. Me parece justo que no amerite una mayor calificación,
si el chileno promedio no lee –con suerte el periódico los fines de semana -,
no se interesa por el arte o la historia, su mayor entretención es la
televisión local con sus planos
contenidos de show y farándula o ver películas de sexo y de brutal acción en el
cable si lo tienen. Habiendo tanto canal
cultural, los chilenos siempre se inclinan por la entretención, mientras mas
chabacana y picante, mejor.
Curiosamente,
el mayor porcentaje de respuestas correctas a la encuesta fueron del sector
ABC1, dando a entender claramente, que los que mas tienen mas saben. No obstante no estoy de acuerdo con esto en
absoluto, porque el acceso al conocimiento también lo tienen la clase media y
baja y grandes eruditos han emergido de clases sociales inferiores (Mahatma
Gandhi Napoleón, Leonardo Da Vinci,
Khalil
Gibran)
Pero
en general, el chileno medio, independiente de la clase que tenga, es inculto
porque le da flojera –si, flojera- leer, saber mas sobre algún tema específico,
conocer sobre la cultura de otros países, indagar sobre la historia, etc. Es un individuo cómodo y superficial, su
definición de pasarlo bien es “ la buena mesa, el buen trago y las buenas
mujeres” como él mismo se ha denominado orgullosamente. Para las mujeres, la cosa es peor; En la
encuesta no alcanzaron un 3,6 indicando con esto que ellas son las mas
superficiales y las que menos se preocupan por ser cultas.
Sin
embargo, nada de todo esto es real: la
encuesta en cuestión no mide nada porque se aplicó sobre un universo demasiado
pequeño de personas ( 400 de 16 millones
que somos los chilenos, es la 4ta parte
de 0,01% ) lo que no proporciona cifras reales sobre la cultura del
chileno. También hay un segmento de
chilenos que no tienen un perfil de “chileno medio” pues su hábitat es
selectivo, desconocen la realidad de su país en términos sociales, o viven en
el extranjero la mayor parte del tiempo.
Después está la gente joven, que en su gran mayoría no viven en el mundo
real, entregados a entretenciones un tanto salvajes y con sentido solo para ellos, donde la droga y el alcohol pueden ser alicientes
mas para olvidar que para recordar y en
donde apenas saben de si mismos como para –además – saber de otras cosas.
La
cultura actual en general, propicia otros valores como la belleza, el éxito, la
superficialidad, todo lo cual fomenta la ignorancia y el desinterés por el
conocimiento haciendo que este se pierda
en la ligereza de una vida en el “aquí y ahora”. Si pudiéramos hacer algo, sería reflotar
programas de conocimientos como antiguamente se hacía en la televisión, con
buenos alicientes en premios y dinero.
Como olvidar el “Cuanto sabe Ud” o “¿Quién soy yo?” con Enrique Bravo Menadier, “Historia Secreta de las Grandes Noticias”,
“esta es la vida de…” ,o “Así se escribió la Historia”.
Existe
actualmente un solo programa en Chile que está involucrado profundamente con la
cultura: “La belleza de Pensar”. Este
programa es visto por menos de un 10% de la tele audiencia, siendo mayor el
porcentaje de quienes lo ven desde otros países. Este indicador es claro y contundente; al
chileno medio no le interesa la cultura.
Es un hecho y no cambiará porque –da pena decirlo- está impreso en su
idiosincrasia.
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