miércoles, 26 de febrero de 2014

PUEDEN SER LOS ALGORITMOS POESIA


Puede ser el código de programación poesía? Esto es lo que cree el escritor Vikram Chandra. En su libro Geek Sublime / Mirrored Mind, supone una concordancia entre la poesía sánscrita y los algoritmos de programación.

Anandavardhana, un antiguo teórico de la poesía sánscrita, en su libro Ashtadhyayi propone reglas gramáticas para la construcción de poesía, muy similares a la lógica de la estructuración algorítmica.

Esta es la base para las afirmaciones de Chandra, el cual deduce una sincronía procesal en cuanto a la formulación de lirismos y el frío código. 

Ahora, esta tésis puede ser aplicable a los vetustos vates del Ganges, pero podrá ser igualmente factible a las métricas y ditirambos de la tragedia griega?

No lo desechemos de un plumazo, pues recordemos que las obras de los trágicos antiguos se desarrollaron en base a coros musicales, y que en definitiva eran espectáculos donde gran parte del guión eran versos cantados. 

 Es indudable la conexión entre la música y la matemática, basta recordar a Pitágoras y la escala musical. La armonía y el rítmico metro son parientes consanguíneos.

Esquilo, Sófocles y Eurípides son considerados el pináculo de la versificación, y sin embargo sus obras seguían patrones musicales, como corresponde a su inspiración coral. 

 Tal vez las ideas de Vikram Chandra puedan tener un mayor espectro que su poesía local. 

Quien sabe, tal vez en el futuro podremos deducir grandes algorítmos universales de la física, mediante el estudio de pasajes selectos de Antígona o el Prometeo Encadenado. 

 Mas sobre Vikram Chandra...

COMIENZA TRADUCCION DEL FAMOSO MANUSCRITO VOYNICH


El Codex Voynich, es un famoso manuscrito del siglo XV, que luego de infructuosos intentos por parte de los eruditos filólogos y avezados criptógrafos, se ha mostrado incombustible a cualquier forma de traducción.

Algunos suponen que no es mas que un elaborado galimatías, un Hoax del Renacimiento, si se nos permite el anacronismo.

En sus alrededor de 240 páginas de fino pergamino, se encuentran coloridas ilustraciones, astronómicas, anatómicas y botánicas, que han puesto en ebullición la imaginación de las mentes mas compuestas.

Para alegría del reducido mundo criptográfico,- que cada vez lo es menos, gracias a la moda actual del espionaje - este pintoresco incunable podría empezar finalmente a develar sus secretos, o al menos es lo que espera el académico de la Universidad de Bedforshire, Stephen Bax, que clama haber deducido 14 símbolos del ínclito "herbolario".

Para los curiosos, pueden seguir el progreso del Doctor Bax aquí
De paso pueden ejercitar su Voynichés.